Proyecto busca adaptar a Ecuador a la economía circular; puertos serían ideales para su desarrollo

Implementar alternativas basadas en la sostenibilidad, que permitan reducir al máximo la cantidad de desechos y reaprovechar los recursos, es el objetivo del estudio Insumos para la Elaboración de la Normativa Nacional de Economía Circular (IENNEC). El mismo fue entregado oficialmente a la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional, por la Fundación Circular.

Inty Gronnerberg, presidente de la fundación, detalló que en el planteamiento analizó los roles que debe tener cada actor, los obstáculos de implementación y los indicadores de monitoreo del modelo económico. Para esto, fue necesaria la participación de líderes de sectores públicos y privados; academias y sociedad civil.

Esteban Albornoz, presidente de la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional, destacó la importancia de que el sector público funcione como actor principal en esta transición. “Entendamos que la economía circular -por un lado- tiene el tema de la producción responsable, por otro, el consumo responsable. Ahí se halla la eficiencia energética […] en consumir menos para producir más”, detalló.

Puertos serían ideales para aplicar este modelo de economía

La economía circular comienza a ganar cada vez más espacio en distintos sectores del mundo y la industria marítima-portuaria es uno de ellos.

Jorge Lara, miembro de la Fundación Valenciaport, ha asegurado que el movimiento en los puertos los convierte en lugares “ideales” para llevar adelante este modelo de economía. Sin embargo, aceptó que aunque que la industria cuenta con políticas de sustentabilidad -como la eficiencia energética y la descarbonización- aún no posee acciones definidas de economía circular.

“Cuando compramos una grúa para una terminal portuaria, probablemente, si los buques crecen, dentro de seis u ocho años quedará pequeña. Entonces el ejercicio sería tirarla o cambiarla por otra y ahí estaríamos siguiendo una economía lineal […] pero, en la economía circular, esa grúa podría tener un segundo uso o convertirla en una grúa que pudiera atender buques más grandes. Por eso, la economía circular tiene un poquito de creatividad al perseguir prolongar el valor de esos productos, de esos materiales, de esos recursos en el tiempo y evitar que eso que ya no nos sirve lo desechemos o acabe en un vertedero”, ejemplificó.

El ejecutivo de Fundación Valenciaport ha destacado que para implementar esta transición en un nodo o cluster portuario, se debe generar un trabajo colaborativo, que facilite compartir buenas prácticas e ideas entre empresas. También mencionó que el modelos sería clave para generar ahorros y mejorar la eficiencia de servicios.

FUENTE: EL UNIVERSO (EC)


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