Exportación de flores también genera trabajo a los ecuatorianos en Estados Unidos

La industria de flores no solo genera trabajo en Ecuador, sino también en Estados Unidos para los ecuatorianos. Ese es el caso de Miriam Sánchez, oriunda de Ibarra, y Gloria Padilla, de Quito, dos compatriotas que están radicadas en ese país y que han encontrado un sustento en este campo.

Es miércoles por la mañana y en Miami ese 1 de mayo se pronostica para ser un día algo caluroso, sin embargo, ese calor no llega para Sánchez y Padilla. Ellas deben estar bien abrigadas, pues su labor en Elite Flower lo requiere. Sánchez fue contratada temporalmente, mientras que Padilla lleva once años en la empresa.

Estar lejos de su país ha hecho que Sánchez y Padilla se emocionen al reencontrarse con productos ecuatorianos, en este caso las flores, pues valorar lo nacional no solo viene de un sentimiento, sino que también hay referencias que así lo certifican.

“Es un orgullo que nuestro producto esté aquí, se pueda vender, me recuerda mucho a mi país”, dice Sánchez emocionada mientras retira unas etiquetas. Cuenta que hay “muchos ecuatorianos” que también trabajan como ella en el mismo campo.

El mismo sentimiento tiene Padilla de trabajar con flores ecuatorianas. “Para mí son las más bonitas, las más hermosas que tenemos y realmente donde vamos lo que nos representan son las rosas que produce nuestro país y yo estoy muy orgullosa de que lo mejor venga de allá”.

Para Elite Flower, las flores de Ecuador representan alrededor del 40 %, según el director de Operaciones y Logística en The Elite Flower Group, Giovanni Vásquez, quien agrega que como grupo Elite tienen 600 hectáreas sembradas en Ecuador.

Vásquez cuenta que una vez que las flores, las de Ecuador y Colombia, son recibidas en el aeropuerto, estas son trasladadas a la bodega de la empresa, entran a almacenamiento, de ahí pasan a la sala de producción, en donde las empacan en cajas para distribuirlas al cliente, luego son movidas a almacenamiento y posteriormente al cargue y despacho a todo el país.

Según Vásquez, las rosas ecuatorianas y colombianas “son similares, pero la rosa ecuatoriana es de mejor tamaño, la cabeza es más grande” y esto por varios factores, entre ellos, “porque está más perpendicular al sol y eso hace que el tamaño de la rosa sea más grande”.

El promedio del tamaño de la rosa que compra el mercado “está entre 50 y 60 centímetros, pero hay rosas de 90, 100 centímetros, la mayoría vienen de Ecuador”.

Para llegar al mercado, la flor -ya sea colombiana o ecuatoriana- pasa por varias áreas, donde trabajan Sánchez, Padilla y sus compañeros de otras nacionalidades.

Vásquez cuenta que “en este momento” están en la producción del Día de las Madres, elaborando diariamente 60.000 bases para uno de sus clientes. “Estamos en el pico de la producción en este momento”.

Y es que tras pasar el área de Sánchez y Padilla, en otro espacio otro personal recibe los arreglos que llegan a través de una banda, de donde las retiran, y a su vez son colocados dentro de cajas para enviarlos a sus puntos de venta, como Walmart. (I)

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