Elecciones adelantadas: ¿Cuánto pueden afectar a la economía peruana?

La sorpresiva propuesta del presidente Martín Vizcarra, de adelantar las elecciones generales un año, sería una maniobra arriesgada en el frente económico, al menos en el corto plazo. Diversos agentes económicos coinciden en que este anuncio introduce más incertidumbre que debilita las perspectivas de crecimiento para este año.

Esta propuesta llega en un contexto poco auspicioso para la actividad local: los diversos indicadores de confianza empresarial se han debilitado fuertemente en lo que va del año y persiste el pesimismo entre los consumidores.

Para el sector empresarial, el ruido político, generado por las fricciones entre el Ejecutivo y el Congreso, ya había generado una situación insostenible. María Isabel León, presidenta de la Confiep, señala que el anuncio añade más incertidumbre al panorama.

“Vemos con mucha preocupación que la inversión privada va a seguir congelada en los próximos meses, por la incertidumbre que se genera”, dice.

Similar es la postura de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), que advierte que lo complicado del escenario recrudece la tendencia a la baja. “Estamos en un cuarto oscuro sin saber qué decisión tomar”, apunta César Peñaranda, economista de la CCL.

El presidente de la Asociación de Exportadores (ÁDEX), Erik Fischer, señala que la posibilidad de adelantar las elecciones va a generar menos inversiones, precisamente por las dudas que dejó el discurso presidencial.

CIFRAS GOLPEADAS

Durante su mensaje, el mandatario se mostró confiado en que la economía podría lograr un crecimiento de 3,5% este año. El optimismo que implica esta proyección solo es comparable con la perspectiva del Fondo Monetario Internacional, mientras los expertos del sector privado y la academia recortan sus pronósticos. Este mes, por ejemplo, el BBVA Research y Macroconsult cortaron sus estimados para el 2019 a 2,9% y 2,7%, respectivamente.

Para Carlos Parodi, jefe del Departamento Académico de Economía de la Universidad del Pacífico, la incertidumbre que conlleva el anuncio va a ocasionar un mayor enfriamiento en la producción nacional, pues implica un cambio en las reglas de juego y no se sabe si el Congreso aprobará el proyecto para adelantar los comicios.

Con ello, prevé que el crecimiento este año bordee el 2,5%, pese al optimismo que hay en el gobierno. Esto –agrega– considerando que el nuevo escenario pone aun más cuesta arriba la ejecución de nuevos grandes proyectos de inversión, como es el caso de Tía María.

El gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), Diego Macera, indica que abrir un nuevo frente de incertidumbre sobre la inversión, en particular la no minera que ya venía golpeada, imprime sesgo a la baja sobre las perspectivas de crecimiento.

A su turno, el exministro de Economía David Tuesta considera que se puede crecer entre 2% y 2,5% este año y el próximo, si el entorno global es favorable.

“Las pocas instituciones económicas que funcionan en el Perú son tan sólidas que, al margen de cualquier incertidumbre política, la economía se seguirá moviendo”, comenta.

MEDIDAS EN EL LIMBO

Aunque la propuesta de adelantar las elecciones se robó toda la atención del mensaje presidencial, ayer se oficializaron dos planes claves. En primer lugar, se publicó el Plan Nacional de Competitividad y Productividad, el cual, tal como hemos analizado en este Diario, contiene 80 medidas concretas y con planes de acción para la próxima década; enfocadas en nueve objetivos prioritarios.

Además, se publicó el Plan Nacional de Infraestructura. Esta iniciativa es la primera en su tipo y reconoce que tenemos una brecha de infraestructura que alcanza los S/363.000 millones. Para comenzar a cerrarla, el plan identifica 52 proyectos priorizados, de alto impacto productivo y social.

Estos dos planes han sido socializados y comentados por actores del sector privado, la academia y organismos multinacionales. Sin embargo, corren el riesgo de convertirse en letra muerta. Para Macera, estos planes pierden fuerza dada la coyuntura en que se oficializan y, más aun, porque varios de los puntos sobre los que buscan reformas van a requerir el apoyo del Congreso.

En tanto, la titular de Confiep manifiesta su desconcierto porque estos proyectos no parecen encajar con el panorama político.

Un punto relevante que tocó el presidente Vizcarra es la propuesta de una nueva ley general de minería. León cuestiona que no es el momento adecuado para lanzar una reforma de ese tipo, mientras Macera advierte que esta propuesta agrava más el complejo panorama para el resto del año.

FUENTE: EL COMERCIO PERÚ

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