El Vivarium de Quito lanza una campaña de apadrinamiento

Luego de 100 días de cuarentena por la pandemia, las necesidades son diversas en el Vivarium de Quito, hogar de 350 anfibios y reptiles. Los animales suelen llegar al lugar luego de encuentros fortuitos, entregas voluntarias, decomisos realizados por la autoridad ambiental y tráfico ilegal de vida silvestre.

A través del programa de apadrinamientos el Vivarium se busca que la gente adopte un animal. María Elena Barragán, directora ejecutiva del Vivarium, explica que con el aporte económico se cubre el costo del cuidado, alimentación y medicina del anfibio o reptil preferido por un año.

Los animales a apadrinar son cinco. Una de estas es una qeuis de la Costa (Bothrops asper), una serpiente venenosa nocturna de hábitos terrestres. Recibe su nombre de los patrones laterales en forma de zigzag que, al unirse en la línea media de la columna vertebral, forman una ‘X’ característica.

Otro animal para apadrinar es el tegu amazónico (Tupinambis cuzcoensis), una lagartija diurna de hábitos terrestres que puede superar el metro de longitud. Se alimenta de todo tipo de invertebrados: larvas, grandes insectos, moluscos y lombrices. Está amenazado por la fragmentación, contaminación y destrucción de su hábitat y por su tráfico ilegal como mascota o para comercializar su piel.

A estos se suma la verrugosa del Chocó (Lachesis acrochorda). Es una serpiente nocturna de hábitos terrestres que llega a medir dos metros y recibe su nombre de la forma protuberante de sus escamas del dorso, que asemejan verrugas. Al igual que otras especies venenosas, es asesinada por temor y desconocimiento.

En cambio, la tortuga tapa-rabo (Kinosternon leucostomum) es una especie semiacuática que se alimenta de peces, renacuajos, moluscos, insectos y ocasionalmente de carroña, frutos y plantas.

La iguana verde también está en este programa. Se alimenta principalmente de hojas, frutas y flores. Posee una cola larga que sirve como timón y mecanismo de defensa y puede llegar a sobrepasar los dos metros de longitud. Es una especie altamente traficada ilegalmente para ser usada como mascota, en especial las crías e individuos juveniles.

Fuente: Diario El Comercio.


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