El Partido Laborista de Reino Unido decide su postura frente al ‘brexit’

Desgarrado internamente por el Brexit, el opositor Partido Laborista británico debe votar este lunes su posición oficial sobre la cuestión más importante para el país en décadas: si hace campaña por permanecer en la Unión Europea o mantiene una difícil neutralidad.

Reunidos en el congreso anual de la formación en Brighton, en el sur de Inglaterra, los militantes de base pasaron horas y horas hasta el domingo por la noche tratando de presentar una sola moción sobre el Brexit para ser sometida a votación el lunes.

Pero acabaron con tres, que son contradictorias y aumentan la presión sobre su líder, el muy izquierdista Jeremy Corbyn, para que adopte de una vez por todas una posición clara al respecto.

La crisis de identidad del laborismo, principal fuerza de oposición del país, se fue intensificando a medida que se acercaba la nueva fecha prevista del Brexit, el 31 de octubre, y ante la perspectiva de que no se alcance un acuerdo con Bruselas que venza la oposición del parlamento británico.

Las encuestas de opinión muestran que los esfuerzos de Corbyn para unir las alas euroescéptica y proeuropea del partido, ya sea retrasando una decisión sobre el Brexit o dejándola en manos de los votantes, condujeron a una dramática pérdida de popularidad.

Dos sondeos publicados este fin de semana situaban al Partido Laborista 15 puntos porcentuales por debajo del Partido Conservador del primer ministro Boris Johnson y en peligro de perder el segundo lugar frente al centrista y abiertamente proeuropeo Partido Liberaldemócrata.

De las tres mociones presentadas este lunes a votación de los militantes, una, defendida por las secciones regionales, afirma que el laborismo «debe reflejar el punto de vista abrumador de sus miembros y votantes, que quieren permanecer en la UE».

«Por lo tanto, el Partido Laborista hará una enérgica campaña a favor de una consulta popular y de permanecer en la UE en dicho referéndum, reconociendo al mismo tiempo los derechos quienes quieran defender otra opinión».

¿Seguir retrasando la decisión?

Pero otra propuesta, defendida por los grandes sindicatos, promete «una consulta popular sobre un trato acordado con la UE que permita decidir a la gente entre una opción creíble de salida y la permanencia» en el bloque. No obstante, el Partido Laborista no haría campaña por ninguna de esas opciones, manteniéndose neutral.

La tercera moción, presentada por el propio Corbyn y apoyada por el ejecutivo, dejaría la toma de algún tipo de decisión para después de unas inciertas elecciones anticipadas, que de momento aún están por convocar, «a través de una conferencia especial de un día, tras la elección de un gobierno laborista».

Algunos de los más cercanos colaboradores de Corbyn insisten en que son miembros de un partido fundamentalmente europeo con la obligación de revertir el resultados del referéndum de 2016, en que 52% de británicos votó a favor del Brexit al término de una exacerbada campaña.

Pero los sindicatos y un poderoso grupo de presión de izquierdas que ayudó a Corbyn a convertirse en líder laborista en 2015 quieren que el partido defienda la opinión de sus bases de clase obrera, que piden la salida de una UE que critican por lo consideran su excesivo liberalismo.

«No sólo debemos hacer campaña por permanecer en la UE, sino que debemos liderar la campaña para permanecer» dijo Emily Thornberry, la portavoz de Relaciones Exteriores del Partido Laborista, al margen del congreso de Brighton.

Los dirigentes proeuropeos del partido como Thornberry deberían «apartarse de la dirección» si no están de acuerdo con el enfoque de Corbyn, respondió el líder sindical Len McCluskey haciendo patente las divisiones. (I)

FUENTE: DIARIO EL UNIVERSO (EC)

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