El Gobierno deberá vigilar el endeudamiento de los hogares

Si bien la banca es sólida en el país, uno de los propósitos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es que se vuelva aún más fuerte para enfrentar posibles momentos complejos.

El plan con el FMI, que busca entregar financiamiento al país por 4.200 millones de dólares en los tres próximos años, implica cambios en el sector financiero nacional, que incluye a bancos y cooperativas.

En la carta de intención que el Gobierno envió al organismo para suscribir el acuerdo, se señala que el crédito privado ha crecido rápidamente y es probable que la desaceleración económica genere presión sobre el sistema, demandando un mayor escrutinio en la supervisión, en particular de las cooperativas, las cuales han tenido un considerable crecimiento últimamente.

En febrero de este año, el crédito bancario creció a un ritmo de 10,5 %, comparado con febrero de 2018, según datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca).

Mientras que el crédito en las cooperativas creció 26,4 % el mes pasado, en relación con febrero de 2018. Del otro lado, los ahorros crecen a un ritmo mucho menor, tanto en bancos como en cooperativas.

Una de las razones para mencionar esas medidas es estar preparados para una eventual recesión, explica Julio José Prado, presidente ejecutivo de Asobanca. El FMI estima que al cierre de 2019, la economía ecuatoriana decrecerá 0,5 %.

En ese contexto, dice Prado, es probable que la morosidad aumente y los bancos deberán cuidar los niveles de liquidez que tienen en el país.

Además, con el propósito de incrementar la confianza en el sistema bancario, el Gobierno revisará los procedimientos de las resoluciones bancarias, el marco de seguridad para enfrentar crisis y la competencia del fondo de liquidez y del fondo de seguro de depósitos. También se diversificarán gradualmente los activos del fondo de seguro de depósitos.

Otra de las medidas es simplificar las regulaciones de liquidez que enfrentan los bancos para alinear de mejor manera los requerimientos mínimos de liquidez doméstica.

De acuerdo con la carta de intención, las limitaciones de liquidez impuestas al sector financiero serán gradualmente descontinuadas para lograr un sistema de requerimientos de reservas y de encaje más sencillo y más eficiente. Según Prado, esta es una de las medidas que es posible implementar con mayor rapidez, a través de resoluciones de la Junta de Política Monetaria y Financiera.

Finalmente, se busca mejorar la política de tasas de interés para promover el ahorro, la inversión y la producción. El presidente de Asobanca afirma que una de las opciones que se barajan es fijar las tasas de interés según el historial crediticio de cada cliente: a menor calificación crediticia, mayor tasa de interés. Y viceversa.

Prado sostiene que se reunirán con el equipo del FMI para buscar la mejor metodología para fijar las tasas de interés en el sistema bancario nacional. Ojo a los créditos hipotecarios

El Gobierno también se compromete a revisar los precios de bienes raíces, según la carta de intención. Además considerará la necesidad de implementar requerimientos de prudencia como límites a los indicadores de monto del préstamo respecto al valor de la propiedad para préstamos hipotecarios.

En los últimos años, las crisis financieras han sido desatadas por burbujas inmobiliarias, dice Sonia Zurita, profesora de Banca de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), y con estas políticas el FMI busca evitar este tipo de inconvenientes.

“La vivienda genera crecimiento al país. Estamos hablando de un mercado que puede llegar a inflarse en términos de precio. Aunque, en principio, aparentemente pueda dar indicadores buenos: empleo, crecimiento en el país (…), pero si (los costos) están sobrevalorados puede venir un problema más grave”, añade Zurita.

La tasa de morosidad de los créditos hipotecarios del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) llegó a 6,49 % al cierre de 2018, el doble que en la banca privada.

Para saber

Activos de la banca

Actualmente, según datos de Asobanca, los activos del sector suman 41.043 millones de dólares al cierre de febrero de este año, un 5,7 % más frente a febrero de 2018.

Depósitos

Los depósitos de los bancos llegaron a 29.249 millones de dólares al concluir febrero, un 2,7 % más que en febrero del año pasado.

Créditos

La cartera bruta de créditos suma 27.370 millones de dólares al cierre de febrero de este año, 10 % más respecto a febrero de 2018.

Rentabilidad

La rentabilidad de la banca en febrero llegó a 11,9 %. Es decir, por cada 100 dólares invertidos se gana 11,9.

FUENTE: DIARIO EL EXPRESO (EC)

VOLVER