El petróleo al alza, los subsidios también

El precio del crudo en el mercado internacional ya rebasa los USD 80 por barril y eso plantea tres escenarios para la economía ecuatoriana.

Por el lado fiscal, habrá una mejora en los ingresos del presupuesto, pero para el consumidor significará que el alza de precios de los combustibles seguirá por más meses.

Y si bien el Ecuador planteó metas fiscales con el Fondo Monetario, estos objetivos tienen en cuenta escenarios no petroleros porque el organismo y el mismo Gobierno plantean caminar a un presupuesto y economía que dependan cada vez menos de los hidrocarburos.

Ayer 11 de octubre del 2021, el WTI, un crudo que se produce en la costa oeste de Estados Unidos y que se usa como referencia para la venta del petróleo ecuatoriano, cerró en USD 80,52 por barril, el valor más alto desde el 2014.

Expertos petroleros como Walter Spurrier y Miguel Robalino atribuyen el actual escenario del mercado petrolero a la recuperación de la demanda por la reactivación y recuperación de la economía global, en medio de una limitada oferta de petróleo.

De hecho, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados dejaron sin cambios sus planes para subir el suministro y dijeron que en noviembre aumentarían su producción conjunta de petróleo en solo 400 000 barriles diarios.

Robalino señaló que la escasez de gas natural en el mundo y el incremento en el valor de este recurso también está presionando una mayor demanda de petróleo, especialmente de países europeos. Todo esto a puertas de la entrada de la época invernal en el hemisferio norte, cuando aumenta la demanda de petróleo y gas para calefacción.

Un factor adicional que explica el nerviosismo del mercado es el debilitamiento del dólar, tras la publicación de los últimos datos de mercado laboral en Estados Unidos, que fueron menos de lo esperado.

Robalino cree que los precios se mantendrán entre los USD 70 y 80 durante los próximos seis meses. Un precio mayor a ese no le conviene a los países petroleros, puesto que sería un incentivo para que empresas reactiven la inversión en ‘fracking’ (extracción petrolera en roca) en Estados Unidos y, con ello, se genere una baja de precios.

Spurrier comentó, además, que no se puede perder de vista el hecho de que Europa está buscando acelerar el uso de energías renovables y más limpias, distintas al petróleo. Con ello, se está tornando más difícil el financiamiento de actividades petroleras y se desestimula la actividad de industrias que usan petróleo. “Todo ello está incidiendo en una menor oferta de crudo”.

Por estos factores, el analista señala que publicaciones internacionales apuntan que el petróleo llegue o incluso supere la barrera de USD 90 por barril entre finales de este año e inicios del siguiente.

Subsidios se alargan

Ajuste de precios Desde hoy, el consumidor deberá cancelar USD 1,69 por galón de diésel, un 3% más que el mes pasado y un 69% más caro que mayo el 2020 cuando iniciaron los ajustes a los valores de los combustibles. En cambio, los precios de las gasolinas extra y ecopaís se ubicaron en USD 2,50 por galón, un 5% más que el mes pasado y 49% más que en mayo del año pasado.

Hasta septiembre, ambos tipos de gasolinas estaban a un mes de alcanzar el precio internacional, pero ahora seguirán subiendo por el aumento del precio del crudo. El WTI es parte de la fórmula de ajuste. Ocho sectores del transporte vienen pidiendo que el precio se congele, pero el Gobierno propuso la semana pasada mecanismos de compensación y focalización. Los voceros de esos sectores se pronunciarán entre hoy y mañana.

Más ingresos para el Fisco

Presupuesto. El Fisco proyectó en la Proforma 2021 un precio del crudo de USD 59,8 por barril. Hasta agosto ya promedió USD 59,5 y es de esperar que suba más, considerando que Petroecuador proyectaba un precio promedio para septiembre de USD 70 por barril. Esta evolución es favorable para la caja fiscal que recibirá más ingresos por venta de petróleo.

Analistas económicos como Fausto Ortiz han proyectado que este rubro sumará más de USD 2 000 millones hasta el cierre del año, muy cercano a la meta de USD 2300 millones prevista para este 2021. Los recursos son claves en momentos en que el Gobierno arrastra atrasos con el Seguro Social, proveedores, gobiernos locales. El Fisco necesitará liquidez para la compra de derivados, que subirán de precio por el alza del precio del crudo.

Sin impacto en el FMI

Dependencia petrolera. Si bien el precio del crudo dejará más recursos para el Fisco, esto no tendrá incidencia en las metas de aumento de ingresos acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El programa, que fue aprobado el 4 de octubre pasado, prevé un incremento de ingresos por USD 1 300 millones, pero tributarios, que son permanentes. Para ello, el Ejecutivo envió a la Asamblea una reforma tributaria, que incluía otros ajustes como laborales, pero el Consejo de Administración Legislativa devolvió el documento. El Ejecutivo analiza estrategias frente a esa situación. Tanto el Gobierno como el Fondo buscan que el país tenga una menor dependencia de los ingresos provenientes del sector petrolero. En la reunión con la Conaie, el Gobierno dijo que buscará ‘despetrolarizar’ la economía nacional.

FUENTE: CAMAE (EC)


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