[:es]Búfalos, la vía rentable de la ganadería[:]

[:es]Tuvo que pasar medio siglo para que en el país, los búfalos dejaran de ser vistos como simples animales de carga. A Ecuador llegaron por primera vez en 1974, pero los mitos que giran en torno a su crianza frenaron su población e hicieron que esta sea limitada. No obstante, esta es una realidad que tiene indicios de empezar a cambiar. Desde hace un lustro, esta especie originaria de Asia se abre un nuevo camino, al demostrar que puede llegar a ser la opción más rentable dentro de la actividad ganadera.

Con grandes cachos enroscados y una mirada desafiante que inspira respeto, corpulentos búfalos se pasean en extensos terrenos donde antes solo cabía la ganadería convencional. Es la postal que exhiben haciendas como La Victoria (en Bucay), donde hace 23 años sus dueños se iniciaron con la cría de tres ejemplares, que años más tarde sirvió como base para alimentar una manada que hoy asciende a las 500 cabezas. Una proliferación que sobre todo tomó fuerza hace tres años, luego de que Lorens Olsen se convenciera de que estos animales eran capaces de generarle mayor utilidad, si se empezaba a comercializar su carne y su leche, tal como lo ha hecho a lo largo de los años con el negocio bovino. Es una nueva etapa en su vida de ganadero, que hoy impulsa junto a su hija Stefanía, una joven de 25 años que se encarga de administrar parte de este negocio. De la finca La Victoria actualmente se venden más de 250 litros diarios de leche. Y la carne hoy se expende en supermercados como Supermaxi.

La idea de ir reemplazando el ganado bovino con los búfalos, dice Olsen, nació como una salida a la crisis de precios inestables que en los últimos años viene afectando a la actividad ganadera. En eso concuerda Carlos Zambrano, dueño de la hacienda El Garzal (Yaguachi), quien se encamina a su reto de reemplazar, en cinco años, las 120 vacas que tiene por búfalos (ya tiene 28), pues el negocio tradicional dejó de ser atractivo, debido a la fuerte competencia que generó el ganado colombiano que al país “ha ido ingresando por contrabando”.

Zambrano explica que el búfalo no solo se adapta a cualquier ambiente, sino que a diferencia de las vacas y toros, requiere de menos cuidado porque es más resistente. No es un animal que presente problemas de garrapatas, y aunque debe ser vacunado no tiene que usar antibióticos ni vitaminas. A ello se le suma un mayor nivel de producción de carne y leche. Y eso se traduce en rentabilidad. Mientras la cría de ganado representa $ 700 en ventas por hectárea al año, con búfalos esa facturación sube a $ 900.

En la región existen unos 2,3 millones de ejemplares. La mayoría está en Brasil, Venezuela y Colombia. En 2011 en Ecuador se estimaba que había 1.300 unidades, pero hoy ya se habla de unas 10.000.

Olsen admite que la viabilidad de esta actividad aún debe enfrentar varios retos. No solo está la necesidad de crear una política estatal que impulse mejoras biológicas (a través de una mayor importación de semen) y el desarrollo de toda una cadena productiva, sino que también se debe difundir las virtudes del búfalo como alimento para incentivar una cultura de consumo. Y esto último no lo ve difícil. No, con un paladar como el guayaquileño, que hoy está presto a probar nuevos cortes de carne.

El potencial de esta actividad también pasa por aprovechar los derivados. Un oficio que Francisco Puig hizo suyo hace dos años. Este emprendedor innato usó su experticia de 16 años en el mundo culinario para aprender a hacer queso fresco, mozzarella, yogur griego y manjar con leche de búfala. Empezó vendiéndolos desde su casa a sus amigos y conocidos, pero hoy se alista para inaugurar dentro de un mes su propio local en Plaza Lagos (Samborondón). El desconocimiento del tema no es algo que le preocupa. Una vez que la gente pruebe sus productos, dice, el sabor “inigualable” hará que vuelva y se incremente el consumo

FUENTE:DIARIO EXPRESO (EC)[:]

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